¡Hagámonos un favor en este año! Pensemos en Posibilidades Positivas

Recordarlo será fácil: las 3 “P”, sin embargo, educar la mente no es tan sencillo.
Empecemos aceptando que el hábito de pensar en lo negativo primero, define a la mayoría de las personas: “esto no funciona”, “no se puede confiar”, “esa persona no sirve”, no creo que él/ella…”, “no saldrá bien”, “no hay futuro”, “que más se podía esperar…” “no le gusto” “no quiere escucharme…”, “no vale la pena”, etc. etc.
“Lo peor” es siempre es la opción A. “Lo mejor”, quizás esté como opción… Z en nuestra mente. ¿Por qué?
Tal vez porque no queremos ilusionarnos, y preferimos prepararnos para lo peor y así sorprendernos con lo mejor, o simplemente queremos evitar el dolor -otra vez- de la decepción o el fracaso. Razones válidas, pero nos convertimos en personas pesimistas, juiciosas, y quisquillosas.

Como sea, concluimos que…
Si no vino, le disgusto.
Si no saluda, me discrimina.
Si no me vio, se esconde.
Si se ríe, me subestima.
Si me muestra un error, no me quiere.
Si me critica, no me valora.
Si no está de acuerdo conmigo, me odia.
Si dijo: -no recuerdo, es que me ignora.
Si dijo: -no entendí, es que se burla.
Si salió mal, ya no hay esperanza.
Si se equivocó, no se le puede dar otra oportunidad.

Tremendo. Necesitamos cambiar de chip. Esta manera de pensar negativa nos hace daño.
Pensar en Posibilidades Positivas no es engañarse.
Es abrir la mente y el corazón a la esperanza, al optimismo y a la fe.
Pensar en Posibilidades Positivas no es ilusionarse.
Es saber que la vida es dinámica, y si hoy no sale bien, mañana ¡quién sabe!
Pensar en Posibilidades Positivas no es un desperdicio.
Es alimentar el alma con buenas ideas; las relaciones con gracia; y el futuro con nuevos planes.
Pensar en Posibilidades Positivas nunca es pérdida.
Lo único que perdemos es el don de la sospecha, y lo mejor que ganamos es creer en nosotros y en los otros.
Pensar en Posibilidades Positivas mantiene una ventana abierta:
con algunos ajustes, quizás este 2016  podamos disfrutar al cruzar por ella.
Isabel Justiniano

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